Más de esta fascinante La Paz

21JUN2019

La Paz

¡Qué bien que dormí anoche! Más allá de que me desperté varias veces, nada de dolor de cabeza ni de molestias… Desayuné bien y salí tranquila para el centro histórico, a hacer el walking tour con la misma empresa con la que ayer hice el de los teleféricos, Hanaq Pacha Travel, muy recomendable.

El grupo era muy pequeño, dos francesas y un chileno, todo en español. Comenzamos con algunos datos de la arquitectura del “barroco andino” en la propia plaza San Francisco, su iglesia. Construida dos veces, en la segunda oportunidad (alrededor del 1700) incluyeron elementos aymaras, como figuras de la Pachamama (una mujer dando a luz)

y hombres coqueando

“Ajayu” significa alma (ver una de las pinturas en el cementerio que subí ayer), por lo que las cholas rechazan que les saquen fotos (les roban el alma) pero los “espejos” (los famosos “espejitos de colores”, pensaba) fueron un elemento fundamental en la evangelización y en la colonización (reflejaban el alma). En esta iglesia son una parte importantísima del decorado (que no pude ver; pasé en muy diferentes horarios, siempre cerrada).

Subimos caminando hasta el Mercado de las Brujas, muy turístico,

lleno de elementos que funcionan como ofrendas a los dioses para obtener distintos favores: maderas especiales, dulces, fetos de llamas (¡terribles!), flores, especias….

Además, había yerba argentina, mates, souveniers de todo tipo, polvos para obtener los resultados amorosos más disímiles… y luego, avanzando, las artesanías, los tejidos, pequeños instrumentos musicales, recuerdos y baratijas de todo tipo.

Atravesamos un mercado muy popular y animado.

Las mujeres, las cholas, son el alma del comercio, de la economía y de la administración del hogar. Aman estar en la calle… aun de muy viejitas, siguen vendiendo sobre trapos de lana, durmiendo hasta que aparece un cliente, pero en la calle. No es infrecuente que el hombre se quede en su casa con su oficio y sean las mujeres las que salgan.

En 2003/2004 nació un movimiento “feminista”, la “chola wrestling” (lucha de cholas), que quería llamar la atención contra el machismo. Hoy los shows son muy turísticos, pero recuerdan la mística con que nacieron.

Seguimos en dirección a la cárcel de San Pedro, que tiene una historia muy lugar común para Latinoamérica (comercio, corrupción, connivencia entre presos y guardias, y un largo etcétera), solo que combinado con tours guiados y contados por un ex convicto inglés por narcotráfico que hizo un best seller con la historia. Hoy lo promocionan por Lonely Planet y hay hasta historias de violaciones de extranjeras ahí adentro… ¿será?

Desde allí trepamos hasta la Plaza Murillo, sede de la capital administrativa del país y que yo había fotografiado largamente el día anterior… salvo por un detalle en el que no reparé: en el afán descolonizador y rupturista con el imperio del norte, cambiaron el reloj…

¿No será mucho? ¡Ni pueden leer la hora así! En fin…

El guía nos explicó el significado de las tres banderas: 1) la oficial, de los tres colores, representa la independencia: rojo, por la sangre; amarillo por los minerales; verde por la riqueza vegetal; 2) la pluriculturalidad en los múltiples colores (Bolivia tiene 36 lenguas, aunque las más difundidas son el español, el aymara, el quechua y el guaraní); 3) la bandera de los estados, con representación del estado perdido en la guerra del Pacífico en manos de Chile.

La plaza suele estar vallada luego de ser escenario de cruentas protestas con tiroteos y desmanes. El último, la “guerra del gas”, en 2003. Evo asumió en 2006. Tuvo un período de gobierno, volvió a considerarse primer período de gobierno su segundo pero en virtud de la nueva Constitución que creó el nuevo Estado Plurinacional Boliviano, convocó a referéndum para reformar la Constitución para tener un nuevo período y lo perdió y el año pasado una decisión del Tribunal Supremo de Justicia lo habilitó para un tercer período (que en realidad sería su cuarto)…

Las elecciones son en pocos meses, varios integrantes del Tribunal Supremo Electoral están renunciando, el clima está muy enrarecido.

Los dos guías con los que hablé reconocen a Evo ser el artífice de transformaciones impensadas, particularmente las que se vinculan con la integración cultural del pueblo, el orgullo aymara, la reducción de la pobreza; al propio tiempo, lo sospechan fuertemente de corrupción o, al menos, de mesianismo, narcisismo, soberbia, y un largo etcétera por el que debiera irse. Los mamotretos arquitectónicos detrás de los palacios gubernativos son unos de los motivos de sospechas, por ejemplo.

Desde mis esquemas diría que la eternización nunca es buena y que el cementerio está lleno de imprescindibles, pero quizá lo mío sea otra simplificación burguesa, occidental y cristiana… 😉

Snack de Boliviana de Aviación


Calco en la puerta de acceso a cada coche del teleférico

Para otro día la historia de la clase que tenía que dar a las 19 y que finalmente no di… 🙄

Solita en La Paz, Bolivia…

19JUN2019 / 20JUN2019

La Paz

Llegué a esta ciudad invitada por la Maestría en Derecho Civil y Derecho Procesal Civil de la Universidad Mayor de San Andrés… Un tal Israel Campero me escribió sobre fin del año pasado y, sin dudarlo, dije sí. Luego sabría que mi buena amiga Diana Ramírez era la responsable de la recomendación.

La inmediata respuesta afirmativa tenía que ver con que era mi única oportunidad de conocer esta ciudad, quizá este país… Después de la mala experiencia en Cusco, Mario jamás me acompañaría a la ciudad capital más alta del mundo.

Finalmente, combinamos esta fecha. Pedí por favor venir un par de días antes para “aclimatarme”.

Salí de Rosario en AA, me fui hasta Ezeiza en MTLeón y, allí, tomé el vuelo EZE-Santa Cruz de la Sierra-La Paz, por Boliviana de Aviación. El primer tramo fue hermoso… unas vistas increíbles de lo que, creo, eran el Pilcomayo y el Bermejo… a pleno sol, se veían espectaculares.

Desde el avión La Paz ya se mostraba como una miríada de luces, impactante:

El vuelo llegó muy puntual, 8.45pm. Tal y como prometido, había una persona con un cartel con mi nombre esperándome. Era un transfer del hotel, Real Plaza.

Apenas bajé del avión empecé a sentir mi corazón más agitado, así que mi primer acto en el hotel fue tomarme una taza de mate de coca bien caliente. Me recomendaron subir al restaurante del piso 15, por unas vistas maravillosas…

(efectivamente, fueron solo las vistas… seguí con la recomendación de no recargar el estómago y apenas me tomé una sopa de quinoa y verduras)

La noche fue dura… a eso de la 1am me desperté con un dejo de dolor de cabeza, que se hizo insoportable a las 3am. Me tomé un Flocur y me puse una lata de gaseosa del frigobar sobre el área que latía. Cada vuelta que daba en la cama me aceleraba el corazón… no es fácil.

Desayuné con mate de coca, me tomé una píldora que me vendieron especialmente en la farmacia y me decidí a buscar un tour para no quedarme encerrada y sobreponerme.

Excelente idea salir… me fui caminando muuuuuuuy lento, en trepada, parando a cada rato, y pronto llegué a las “atracciones” del centro: la Plaza San Francisco, la iglesia ídem (como era Corpus Christie, era una fiesta…)

Me quedé largo rato admirando las procesiones, las manifestaciones de fe y de alegría. Tienen dos días feriados por Corpus Christie y por el Año Nuevo Aymara, así que había un clima festivo en las calles y en todos los barrios.

Seguí hasta la archi famosa calle Jaén, la que mejor conserva la arquitectura de la colonia… una maravilla

Sobre todo, el Museo Murillo… increíble

Allí, testimonios preciosos del dolor boliviano que no para…

Continué hasta la Plaza Murillo, en la que confluyen la Catedral

el Parlamento

y la sede del Gobierno

con esos horribles mamotretos que les están construyendo detrás… ¡por el propio gobierno! La verdad es que podrían haberlo resuelto mejor.

La plaza es animadísima… llena de palomas, de niños y de cholas vendedoras… una orgía fotográfica.

Volví a la Plaza San Francisco porque desde allí salía mi tour a las 14.00. Antes, en un Hostal muy lindo,

a menos de 50m, pedí otro mate de coca y un sándwich de queso (el sacrificio que estoy haciendo para no comer el guiso de llama o el risotto de quinoa con hongos silvestres y no sé cuánta cosa más…).

El tour que contraté nunca apareció. Esperé 30’ y nadie se reportó, ni físicamente, ni en mi celular, ni en mi e-mail… (Ya de vuelta en el hotel me enteraría de que lo habían cancelado, habían dado aviso a Viator, Viator había tomado cuenta de ello pero nunca me avisó… dicen que me reembolsan todo; lo controlaremos).

Por suerte, estuve operativa. Trepé hasta la calle Jaén otra vez (adonde había visto una empresa que me había parecido de buena pinta) y estuve a tiempo de contratar un tour por los Teleféricos. Más allá de las polémicas, la gran obra urbanística de La Paz, el gran orgullo de los bolivianos, la gran decisión de este presidente…

Hay 10 líneas, cada una de un color… ¡el arco iris de Evo! Modernísimos, los empezaron a proyectar en 2011, inauguraron el primero en 2014, ya van por 10 y siguen… la empresa que los fabrica e instala es austríaca y son un modelo de seguridad, eficiencia y, lo más importante, integración social y urbanística. Una maravilla.

El tour salía otra vez de la Plaza San Francisco, con lo que fui y vine ya no sé cuántas veces, pero bien valió la pena. Daphne, mi guía, es médica y se radica en 3 semanas en Valencia (España) para intentar la especialización allá. Un encanto, ¡y toda para mí! Terminé siendo la única contratante del tour.

Primero tomamos un minibús que nos llevó hasta la Estación Central, recuperada para el Teleférico de la vieja estación de trenes que unía Bolivia y Chile, ya abandonada. Es una belleza…

Un cartel marca la altura de cada estación, por ejemplo ésta:

Treparíamos a 6 líneas de teleférico, la primera (la roja), la más concurrida, sobre todo porque va a “El Alto” (una ciudad ya separada de La Paz pero, en muchos sentidos, integrada), donde jueves y domingos hay uno de los mercados de usados más grandes de toda Latinoamérica.

El recorrido fue impactante, con vistas de la montaña Illlimani (6438m) con su pico nevado todo el año… bello.

Quedé maravillada con el cementerio… gigante y precioso… caro, con tumbas de alquiler (unos añitos, y luego a cremar y dejar de pagar)

En una arquitectura predominantemente de ladrillo visto (porque antes eran de adobe y ahora había que “mostrarlos”, o porque pagan menos impuestos por obra no concluida…) ahora hay también la tendencia a llenar las viviendas de colores vívidos, a tono con la modernidad del teleférico

El mercado era un espectáculo en sí mismo, particularmente en día feriado:

Y el Mercado de las Brujas, ni qué hablar… el sincretismo religioso está a la orden del día. Si bien son 80% católicos, la Iglesia nunca condenó el paganismo ni las creencias de los orígenes multiculturales del pueblo, así que la lectura del alma, la expulsión de los maleficios, “respuesta a tus problemas”, “felicidad por siempre”, todo con quema de sahumerios y de dulces cuya alquimia supuestamente agradará a los dioses… Todo un espectáculo

Continuamos por las demás líneas de teleférico, encontrándonos a cada rato (sobre todo arriba, en El Alto) con los famosos “cholets” (chalets de cholos…), el máximo aspiracional del paceño cholo: construir un edificio de varios pisos, para negocio, salón de eventos o alquiler de departamentos y, arriba de todo, la propia casa o la casa para la familia y la de algún hijo o todos los hijos ya casados. Valen alrededor del millón de dólares y su arquitectura ya es un sello de la ciudad y del país, en ocasiones con colores brillantes (AMAN el dorado y el plateado, mezclado con el rojo o el naranja…)

Nos bajamos de la línea blanca del teleférico y terminamos el tour en las oficinas de la compañía en la calle Jaén. Ahí Daphne me convidó con un chupito del aguardiente boliviano llamado «singani», mezclado con naranja…

Finalmente me decidí a hacer el walking tour mañana a la mañana con ellos… así a la tarde me dedico a prepararme para la clase.

Quedan para después algunas consideraciones generales… el país, la ciudad, Evo, la pobreza, la multiculturalidad, el Estado Plurinacional… es todo tan pero tan interesante…

Mucho sueño ya…