Despedida convulsionada de Umbria y entrada gozosa en Toscana

10 MAY 2022

[Perugia] – Cortona – Arezzo

Amanecimos tranquilamente en Asís, disfrutando de esa vista desde el lugar en el que habíamos pasado la noche, ahora en un día bellísimo de sol. En las noches sigue refrescando bastante (10º) y luego en el día remerita, mucho sol y hasta un poco de calor en las caminatas.

Nos tomamos nuestro tiempo para ducharnos en el camper (lo más bien), desechamos y cargamos aguas, tomamos nuestros mates en el área de picnic, pagamos y salimos en dirección a Perugia, la ciudad más importante de Umbria, con una vida muy particular gracias a su Universidad, muy concurrida por extranjeros. Elegimos un lugar de parcheggio que, aparentemente, estaba muy bien ubicado para recorrer el casco histórico.

Ya ingresando en Perugia, las calles se fueron estrechando y trepando… hasta que llegamos al momento terrorífico de tener que pasar ¡en subida! bajo un arco de piedra extremadamente angosto… por el que -a ojo de buen cubero- no pasábamos… ¡y no pasábamos!

Inmediatamente se bajó Ricardo del camper para auxiliar a Mario que estaba al volante. Todos nos aterrorizamos y paralizamos. Teníamos una cola detrás que maldecía y sentíamos que íbamos directo a destrozar todo… Finalmente Ricardo tomó el camper y Mario se fue con un motociclista que, increíblemente solidario, organizó el tránsito detrás para que pudiéramos desandar y huir del centro de Perugia… Difícil describir lo que vivimos, sobre todo los muchachos a cargo… odiamos la aplicación y la ciudad que no anticipan semejantes situaciones… En fin. Estacionamos en una playa cercana, intentamos relajarnos. El desenlace fue liberador pero nos sacó las ganas de Perugia… así que ¡adiós Umbria! Directo a Cortona, ya en Toscana.

Cortona

Cortona es famosa hoy en día porque allí se filmó Bajo el sol de la Toscana, con Diane Lane. La ubicación y las vistas del pueblo son fascinantes. Todo muy preparado para el turismo, muy bien dispuesto… Por suerte, esta vez la app nos llevó a un estacionamiento accesible

y, además, con unas vistas alucinantes…

Pero no solo eso… nuestra suerte había girado definitivamente: ¡teníamos scalieri mobili para trepar al pueblo! Gran comienzo

Las vistas, nuevamente, eran quita aliento (me encantaría que breathtaking tuviera un equivalente en español).

(al fondo, se puede ver el extremo noreste del Lago Trasimeno, enorme, que vinimos viendo a nuestra izquierda durante todo el trayecto Perugia-Cortona)

En la base a la que llegamos, la Piazza Garibaldi

con este balcón y la que -creo- es una linda foto 😉

Cortona es muy prolijo y se nota que está muy enfocado en el turismo y en el desarrollo inmobiliario. El pueblito es encantador

Hay muchas galerías arte, algunas muy interesantes

(a este último artista, Andrea Roggi, lo veríamos nuevamente en la Piazza del Duomo)

Llegamos a la Piazza della Repubblica, el centro neurálgico de Cortona:

Seguimos trepando en dirección a la iglesia de San Francisco y nos encontramos con este restó estrella Michelin… muuuuuuuuy chic

… un esfuerzo para arriba más, y eccola!, la iglesia de San Franciso

y su claustro (con Ricardito maravillado con una moto sidecar de colección, verdaderamente)

Continuamos hacia el Teatro Signorelli (por Luca Signorelli, uno de los hijos famosos de Cortona)

Es una plaza muy linda, que aloja también un museo etrusco (en un hermoso palacio)

Nos quedaba, para el final, Il Duomo di Cortana… enorme y majestuosa

sobre un balcón a la mejor tradición toscana

Ahí, abajo, se divisa el cementerio:

Y, lo que decíamos antes, en la piazza, la obra de Andrea Roggi, L’Albero della Vita

Con esta bella imagen, fuimos descendiendo… siempre rodeados de estas vistas

Arrivederci Cortona!

[Bonus track Cortona, para mi amigo Ricardo]

Arezzo

Eran apenas pasadas las 3pm y encaramos hacia Arezzo, la ciudad (importante) más al este de Toscana. En el camino, nos sorprendió un chaparrón que no estaba en los cálculos, pero que por suerte fue solo eso.

En previsión de que al día siguiente, en Firenze, pararíamos en un camping, decidimos buscar un parking con algún servicio para pasar la noche. Llegamos súper bien, una vez más a los pies de la ciudad antigua a recorrer, y una vez más bendecidos por la buena fortuna… scalieri mobili, per tutto il percorso!

Pasamos un primer arco

y ¡más escaleras! ¡una bendición!

Nos pareció que Arezzo está muy enfocada en promover el turismo, porque están estas facilidades, más información turística, mapas gratuitos, una señalética prolija y detallada… fantástica.

El conjunto de escaleras conduce a la Piazza del Duomo, con una gran catedral precedida de escalinatas, todo prolijísimo

(en la misma piazza, el Palazzo Comunale)

Nuestro interés cholulo principal era llegar a la Piazza Grande, lugar donde se filmó La vita è bella, de Benigni:

(https://open.spotify.com/track/2JDI1bO77h8qHKwNYs6MgY?si=492dc60c4f434468, 😉 )

La plaza es verdaderamente asombrosa… por lo grande, lo majestuosa, flanqueada por iglesias, palacios y una recova insólita (por la fecha, ¡del s. XV!), muchos bares con gente tomando su aperitivo… muy linda

La gente local disfruta de su plaza 😉

Arezzo es la cuna de quien c. 900 creó la escala musical, Guido D’Arezzo. También del gran precursor del humanismo, Petrarca, cuya casa natal se encuentra aquí en Arezzo y de quien hay un monumento (realmente, monumental)

ubicado en un parque hermoso, detrás del Duomo,

con unas vistas -una vez más- espectaculares:

El día había sido muuuuuuuy intenso (incluso, lo terminamos con la confirmación de que no podemos acceder al homebanking del Banco Santa Fe… a ninguna cuenta, desde ningún dispositivo, más allá de que pudimos arreglar lo que teníamos que hacer con María 😉 )

Dado todo eso… era la hora del relax, ya cerca de las 7pm. Cena europea, tempranísima, charla relajada y a dormir a las 10pm.

[Escribí todo esto en mi despertar temprano, sin hacer ruido espero, y luego ya en ruta hacia Firenze, próximo destino]