Un comienzo un poco accidentado

4 MAY 2022 – 7 MAY 2022

Forano

Se hizo muy larga la espera, pero finalmente Ricardo y Mario, acompañados por los geniales-divertidos-generosos-amorosos-todo-corazón de Alicia y Pedro, ¡llegaron con «il camper» (así, en masculino, en italiano) a Forano!

Una alegría inmensa, después de más de un mes sin vernos… ni Cristi ni yo estuvimos nunca tanto tiempo separadas de «i nostri mariti», así que se terminaron la ansiedad y la extrañitis.

Bajamos valijas y llevamos «il camper» y «la furgo» de Alicia y Pedro a un parking que tenemos a escasos 100m (incluso puede ser menos).

Los esperábamos con buena cantidad de pizza al taglio y falloni (algo que nos encanta del forno, rellenos de zucchinis, achicoria u otras verduras). Nos quedamos hasta tarde enterándonos de las anécdotas (pinchadura de cubierta de «la furgo» entrando al ferry, estacionamiento de «il camper» entre medio de camiones gigantescos, nervios…). Final feliz para esa noche, todos juntos compartiendo el brindis y el saludo para la familia

Mario ya venía muy congestionado, con mucho catarro, aunque sin fiebre, pero al día siguiente la cosa se iba a poner peor… El otro factor para el «no muy buen comienzo» era el tiempo… la lluvia era la promesa del pronóstico por todo lo que quedaba de la semana y más… habría que aguantarse.

El plan era salir para Roma en el tren a las 13.02. A poco de llegar aquí a Italia me enteré que mi host brother, mi queridísimo Mark, estaría con su pareja en Roma entre el 4 y el 7 de mayo. Inmediatamente ya entonces combinamos para encontrarnos en la tarde del 5 de mayo en el lobby de su hotel, súper bien ubicado por la Via Cavour, al pie de las escaleras de San Pietro in Vincoli, a 40m de la estación de metro Cavour.

Una pena que Mario ya se sintiera tan pero tan mal… decidió quedarse y tratar de recuperar fuerza.

Cristi, Alicia, Ricardo y Pedro aprovecharían para hacer una caminata de recuerdo de algunos íconos de la ciudad. Por suerte, aunque estaba muy nublado (tirando a horrible, pesado y húmedo) no llovía. Mi cita era finalmente a las 4pm, así que los acompañé un poco más de una hora.

Bajamos en Piazza del Popolo, bajamos por la Via del Corso y nos desviamos para Piazza Spagna, ya decorada con los macetones de flores

Desde ahí la llamé a Cari, mi hermana, por su cumpleaños… feliz y divertida como siempre al teléfono y dispuesta a pasarla bien esa noche con sus amigas de Sanlo.

Los chicos encontraron un lugar donde comprar algo para picar y a mí ya se me hizo la hora de ir al Grand Hotel Palatino. En el camino, me paré a sacar una foto, fascinada con esta esquina:

Llegué al lobby del hotel y nuestro encuentro fue pura emoción… hacía mucho mucho mucho tiempo que no nos veíamos, así que nos dimos un largo abrazo y nos charlamos todo…

Mark y Tom son «lo más»… tienen una pareja increíble, han formado una familia hermosa y muy unida. Ya perdí la cuenta de los años que hace que están juntos pero son por lo menos 25 o quizá más. Han pasado momentos muy difíciles, con problemas de salud delicados, pero hoy están disfrutando de viajes, de sus cruceros tan amados, luego del encierro de la pandemia. Roma era una asignatura pendiente ¡luego de 6 intentos fracasados!

Me llenaron de regalos preciosos y, lo más lindo, nos hablamos todo, recordamos viejos tiempos, imperdibles chismes familiares e hicimos videollamada con Gloria y Norm, que volvían de un crucero (esos con «rueda de palas», por el río).

El tiempo se me esfumó… De repente entró un mensaje de Cristi: eran las 6.45pm y ya se subían al tren para volver a Forano, no sin antes probar el mejor café de Roma, Sant Eustachio:

Obviamente yo no llegaba, así que estiré mi charla hasta las 7.15pm y me despedí de Mark, que me acompañó hasta el Metro

Fue muy lindo recibir su mensaje… lleno de amor para mí (que, por cierto, es recíproco):

Mark Boyer está en Roma.

Spdtooeda9o:a  4l 3y7a1m59ft7 61c04h8s1   · Family is not who you share blood with, it is who you share your heart with.This is my sister, Andrea. She lives in Argentina and is an amazing sister, wife, stepmom, grandmother, lawyer, instructor and all around amazing human being. I was fortunate enough to be in Rome the same time she was. I haven’t been able to see her in person for several years and being able to wrap my arms around her, hug her and tell her I love her makes this the best day in 2022!Caio, te amo mi hermana!

Llegué a Forano cerca de las 9pm y ya tenía a mis asistentes de cocina con todo listo para empezar con el risotto ai carciofi, que quedó riquísimo. Los chicos (bueno, seguiremos llamándonos así… me permito esa licencia) trajeron unos vinos increíbles de España (me temo que la relación precio-calidad es mejor en la Madre Patria Uno que en la Madre Patria Due…).

Nos quedamos charlando hasta tarde, Mario se sentía cada vez peor, tenía unas pocas líneas de fiebre pero estaba saturando oxígeno mal, totalmente congestionado y cerrado el pecho, así que empezó con antibióticos esa misma noche. Luego de cachetearme para que cayera en que realmente se sentía muy muy mal, cambiamos de lugares y nos quedamos a dormir en el departamento, de modo de estar en una cama y cerca de un baño cómodo y completo.

Al día siguiente (viernes) amaneció todo cerrado y amenazante de lluvia. Mario y yo nos quedamos en el departamento y los chicos salieron de paseo, aunque medio pasados por agua. Luego de solucionar un tema eléctrico de «la furgo», fueron hasta Poggio Mirteto y, aunque llegaron tarde para el mercado, probaron la porchetta en un forno que resultó ser del mismo dueño del de Forano. Fueron hasta Cantalupo, compraron algunas cosas que necesitaban y volvieron cuando ya la lluvia caía a cántaros.

Antes, habían pasado a comprar topetines («qualcosa per le gambe delle sedie»)… Giuseppe (el anciano dueño del departamento) se había quejado por los ruidos del arrastre de las sillas… ¡duerme justo abajo de la cocina comedor nuestra, luego de cenar a las 5pm!

A la mañana habíamos comprado sciropo espettorante, antigripales. Ya estamos los seis tomando alguna cosa (Ricardo empezó también con antibióticos)…

A la noche tocó pasta… nos fascina (penne rigate, con verduritas y panceta salteadas).

Hoy el que se siente peor es Ricardo, Mario un poco mejor…

Pedro y Alicia empiezan a volver en dirección a Civitavecchia en un rato (escribo esto al mediodía). Fue poquito tiempo con ellos pero suficiente para la felicidad del reencuentro y ponernos un poco al día con sus proyectos, que son muchos y hermosos (en particular, la finca que se compraron a 20′ de la casa… un sueño renovador).

Un comienzo medio accidentado, pero confiados en que nos pondremos bien y empezaremos il giro per l’Italia centrale